23 septiembre 2007

Cafés: El Rincon

Este verano tomé una buena decisión y me fui a Berlin. La ciudad es fascinante, dan ganas de quedarse a vivir, si no fuera porque enseguida alguien te cuenta que en invierno hay 20 grados bajo cero...



Una de las costumbres berlinesas que acogí con entusiasmo fue la de pasar las tardes en un café, tomando un "Milchkaffee im Glass" y un dulce casero; la mayoría iban solos con su portátil, MAC, casi siempre un MAC blanco reluciente, yo por suerte tuve buena compañía.







Cada café en Berlin tiene personalidad propia, muebles que parecen rescatados de un mercadillo -y probablemente lo sean- renovados con estilo, camareras con clase y una sonrisa radiante, buena música y algo importante, buen café...



Ahora, de vuelta a Madrid, trato de mantener las buenas costumbres, y el otro día estuve en El Rincón, un café en Malasaña con ese mismo aire, aunque aquí sobran pose -a la clientela- y malos modos -a las camareras-. Quedó compensado por lo bien que se estaba en la terraza y lo rica que estaba la tarta de queso.





Recomendable para estas últimas tardes de buen tiempo... aunque seguro que los hay mejores (estoy en ello).



Café El Rincón
c/ Espíritu Santo, 26
+ info y opiniones aquí

4 comentarios:

wise dijo...

Me gusta tu blog. Igual me paso por este sitio hoy, Un saludo y encantado de leeros.

lamari dijo...

la verdad es que hay mucho petardeo en la terraza
pero resulta incluso divertido. Estilismos desacertados para los más modernos...
resulta un sitio acogedor sobre todo a lo largo de la semana

Rfa. dijo...

A mí los cafés de Berlín me producen sensaciones contradictorias. Cuando entro siempre me dan buen rollo por todo eso que tú cuentas: que están muy bien decorados, que la gente mola sin ser demasiado petarda, que el ambiente es relajado... El problema es que yo me aburro si estoy en un sitio muy cómodo más de una hora. ¡No sé qué hacer! Soy de los que se beben el café sólo, con hielo y con prisa. ¿Sabes lo que eso implica en Berlín? En primer lugar, los camareros piensan que eres idiota cuando les pides. Y en segundo lugar, mucho más importante, no tienes NADA que hacer a los 5 minutos de haberte sentado.
Al final siempre acabo pidiéndome una cerveza de trigo (maravillosas, lo mejor de la ciudad), luego otra, y otra, y otra... y termino tripudo o borracho, o las dos.
Ah, Berlín...

Jadd dijo...

Cuanta razón tienes Jill. Berlín es una ciudad increíble y sus cafés más. Yo también estuve en Berlín este verano y al igual que tú, disfrute de buena compañía.
Sigue dandonos pistas y gracias por esos lugares por descubrir.
Salu2
Jadd