11 enero 2007

año nuevo... ciudad nueva?

Llegó enero, y con él los buenos propósitos, el espíritu emprendedor y las rebajas, entre muchas otras cosas.

Es probable que llegados a este punto nos dé por fantasear con cambiar de aires... No se preocupen si el presupuesto sólo da para un billete de metro-bus: hoy leo en OnMadrid (el suplemento de
El País) 11 razones para no mudarse a nueva york.

Esto es optimismo del bueno. Suscribo lo dicho respecto al barrio del Conde Duque, el más "in" del momento según leo por todas partes, cosa que por un lado me encanta (porque vivimos al lado) y por otra me aterra: pronto será invadido por hippy-pijos y similares.

Mientras tanto, podremos disfrutar de las joyas que esconde este gran desconocido para muchos:

Para empezar, los (ya mencionados) restaurantes internacionales de la calle San Bernardino y los cafés por todas partes, como el mítico El jardín secreto, en la esquina con la calle Conde Duque, o el Tempo. Pero no son los únicos, ni mucho menos... (Ampliaremos información en breve.)

El mejor indicador de que el barrio se mueve es la proliferación de tiendas del tipo alternativo-con-estilo (es decir, para urbanitas con clase dispuestos a dejarse la visa en demostrarlo), especialmente en la calle Conde Duque.

Personalmente, no puedo evitar la nostalgia cada vez que paso por el centro cultural y recuerdo los conciertos de este verano (aunque el sonido y la disposición del escenario y las gradas -¿a quién se le ocurriría poner gradas?- eran poco acertadas).
Durante todo el año, aquí hay arte contemporáneo, fotografía, y eventos culturales de todo tipo, bastante interesantes.

Esperamos con ganas la llegada de la primavera y las terracitas; mientras tanto nos conformaremos con los cafés y tés calentitos... que también tienen su encanto.

Sugerencia de año nuevo: muévanse y descubran!